En un tiempo cada vez más veloz y trepidante, el arte es lo único que
puede salvarnos.

En un acto metafísico de generosa vanidad, Ramon Guimaraes nos brinda
la oportunidad de ser uno de los diez elegidos y libar el néctar que
tras atravesar su mente, su cuerpo y su espíritu, brota de su mano
derecha mientras su mano izquierda exprime los frutos naranjas de la
naturaleza sobre su aguda cabeza plateada que asoma sobre su dorada
cabellera.

Su acción enlaza el presente el pasado y el futuro en una imagen
mayestática que se descubre al terminar la acción que acabamos de
presenciar y que permanece para el futuro.

Performance
2018