¿Dónde empieza el valor? ¿En el objeto? ¿En el gesto? ¿En el consenso silencioso que lo sostiene? Hay acciones que no explican una idea, sino que la ponen en práctica. Lo mismo pasa con el dinero: su valor no depende del papel ni del metal, sino de la confianza que lo hace circular. Funciona porque creemos y porque lo usamos, una y otra vez, hasta que se convierte en convención. Esta acción propone mirar el dinero de otro modo: no como herramienta de intercambio, sino como símbolo, como relato colectivo, incluso como fetiche. Marx ya advertía que las relaciones sociales a menudo se disfrazan de cosas; aquí, en cambio, estas cosas se fragmentan, se mezclan, se disputan y se subastan. La subasta es el escenario donde el valor se construye y se pone en juego. Cada puja no es solo una oferta, sino un gesto de poder, un intento de marcar territorio dentro de la lógica competitiva del capital. Aquello que se adquiere no es solo un objeto, sino el reconocimiento de haber impuesto una cifra a los otros. En este ritual, la violencia del mercado se hace visible: la relación se transforma en jerarquía y exclusión. Y entonces, ¿qué queda de la relación?
ECONOMÍA PERFORMATIVA
Acción durante la presentación del libro Working Performances
El Bòlit Girona
Duración: 12′ 08»
3 de octubre de 2025