Parte de un gesto cotidiano y profundamente cultural: sentarse a la mesa. Pero aquí la mesa no funciona como un lugar de encuentro, sino como una superficie de acumulación simbólica, representación y desaparición. La acción de servir deja de estar vinculada al alimento para convertirse en una operación de lenguaje, memoria e identidad.
La pieza utiliza referencias a la tradición gastronómica catalana no desde la nostalgia ni desde la celebración costumbrista, sino como estructuras culturales capaces de contener violencia, deseo, herencia y representación del cuerpo. Los platos dejan de funcionar como objetos domésticos y se convierten en soportes donde el cuerpo aparece fragmentado, consumido y transformado en imagen. La acción de alimentarse de uno mismo introduce una tensión entre autosuficiencia y desgaste, entre identidad y consumo. El cuerpo ya no es únicamente quien come: es también aquello que se ofrece, se representa y se incorpora al ritual colectivo.
En este sentido, TAULA PARADA plantea una reflexión sobre las formas contemporáneas de exposición del yo y sobre cómo la cultura visual convierte la experiencia íntima en una superficie consumible. La superposición progresiva de los platos activa una lógica de ocultación en la que cada nueva imagen cubre la anterior. La acumulación no produce abundancia, sino desaparición. Lo visible se impone sobre lo que había antes, mientras que el resto queda sepultado bajo la estructura.
La pieza trabaja así la relación entre archivo, jerarquía visual y memoria cultural: aquello que permanece visible determina lo que puede ser recordado. La presencia del texto y del lenguaje performativo desplaza constantemente la obra entre acción, objeto y representación. Nombrar equivale a activar. Mostrar equivale a transformar. La obra no propone una narración cerrada, sino un sistema de capas donde cuerpo, tradición, imagen y oralidad conviven en un estado de inestabilidad permanente.
TAULA PARADA entiende la mesa como un escenario afectivo y de construcción simbólica; un lugar donde los cuerpos son organizados, representados y consumidos. Entre ceremonia doméstica y dispositivo performativo, la pieza convierte el acto de servir en una coreografía de acumulación, desaparición y permanencia.
TAULA PARADA
Vídeo
Duración: bucle
2026